“Descubren cómo eliminar las células tumorales durmientes”

Investigadores del VHIO han localizado TET2, cuya inhibición se ha mostrado eficaz a la hora de eliminar estas células, que funcionan como semillas del cáncer y estarían detrás de la resistencia a los tratamientos, así como las recaídas de pacientes aparentemente curados.

Este descubrimiento ha sido posible después de diez años de investigación, fruto del esfuerzo de todo el grupo multidisciplinar del VHIO, que contó con la inestimable colaboración de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la fundación Fero, el Instituto de Salud Carlos III, Ciberonc y Cellex. Ahora se abre por delante un camino no menos largo pero prometedor para poder desarrollar nuevos medicamentos que puedan mejorar no solo el tratamiento del cáncer, sino eliminar la posibilidad de nuevas recaídas.

La paradoja de las células durmientes tumorales

Estas, indetectables en su mayoría, permanecen en el organismo como semillas, dispersándose por diferentes rincones del cuerpo y siendo resistentes a los tratamientos. Por motivos aún desconocidos, en un momento determinado estas células durmientes se despiertan, actúan como células madre, regeneran todo el tumor original y se propagan a nuevos órganos, lo que se conoce como metástasis.

“Para los pacientes es muy importante confiar en que los tratamientos funcionarán y que, en el caso de buena respuesta, la enfermedad no volverá a aparecer. Sin embargo, hasta la fecha esta es una promesa que no se les puede hacer. Esta situación les genera a los pacientes angustia, pensando que pueden recaer en el futuro, un peso difícil de llevar tanto para ellos como para sus familias”, explica el Dr. Héctor Palmer.

TET2, una nueva diana terapéutica

Y entre ellas, resulta determinante la actividad del factor epigenético TET2 como cuenta el Dr. Palmer. “Existen mecanismos ancestrales que podemos observar en otros escenarios biológicos, como la hibernación o la letargia en la que algunos seres vivos entran en momentos de adversidad para sobrevivir ante la falta de nutrientes. Al igual que estos casos no patológicos, en el caso del cáncer las células no solo paran su maquinaria de crecimiento, sino que lo hacen de forma muy ordenada, permitiendo preservar todo su potencial para regenerar un tumor en el momento de despertarse”. En este escenario, TET2 actúa como un director de orquesta que conduce con precisión la actividad global del genoma para que se recoja ordenadamente y obliga a la célula a dormirse sin perder todo su futuro potencial maligno.

De esta forma, la actividad de TET2 es fundamental para que estas células tumorales puedan entrar en latencia o dormirse y no morir en el proceso. El trabajo de investigación de la Dra. Puig y el Dr. Palmer ha servido para demostrar que la eliminación artificial de TET2 sirve para matar a todas las células tumorales durmientes, convirtiéndose por tanto en una nueva diana terapéutica. “Desde que identificamos TET2 como el talón de Aquiles de las células durmientes, estamos desarrollando nuevos fármacos para bloquear su actividad enzimática. Estos fármacos permitirán eliminar las células resistentes de los tumores y prevenir de futuras recaídas”, añade el Dr. Héctor Palmer.

Biomarcador de resistencia

Los datos de investigación han demostrado que estas células tumorales durmientes son un fenómeno global, pudiendo identificarlas en diferentes tipos de cáncer como los de colon, mama, pulmón, glioblastoma, melanoma y otros. De esta forma, el disponer tanto de biomarcadores que permitan predecir la resistencia a los tratamientos y la posibilidad de nuevas recaídas, así como el desarrollar inhibidores de TET2 podrían servir para beneficiar a un gran número de pacientes

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